En mi estudio, cada pieza comienza con una idea plasmado en papel. A diferencia de la producción en serie, en DE AR JULIÈ el proceso es íntegramente personal impulsado por una profunda pasión por crear piezas únicas que trasciendan el tiempo.
Ser una marca de diseño integral me permite cuidar lo que no se ve: la terminación interna, la elección consciente de cada material y la dedicación en cada detalle. Este ritmo de "moda lenta" garantiza que cada prenda sea singular y que nada se desperdicie.
Desde mi mesa de corte hasta tu vestidor, cada paquete sale del estudio habiendo pasado por mis manos. Es el arte de la artesanía local llevado a un diseño contemporáneo y honesto.

